Tu Tiempo con el Número Uno. 5ª temporada, 23 de febrero. A veces es necesario. 

Salmos 119:75 NTV. «SEÑOR, sé que tus ordenanzas son justas; me disciplinaste porque lo necesitaba.»

Cuando vienen las consecuencias de lo que hemos hecho y con ellas todas las acciones directas que se desencadenan, solo podemos ver en medio del reguero que hicimos que todo lo que nos está pasando es justo, pues corresponde con las decisiones que tomamos y con lo que quisimos hacer sin importar las consecuencias.

Yo creo que Dios a veces permite que nos demos cuenta del resultado de nuestras acciones para que de alguna manera cambiemos y no lo volvamos a hacer. Muchas personas han perdido sus hogares, sus hijos, su reputación, su libertad, su seguridad, sus bienes, lo mucho o lo poco que tenían, por causa de la ignorancia y la necesidad imperiosa de satisfacer sus propios deseos.

Aun así, Dios es tan bueno y tan lleno de gracia que una y otra vez nos da una nueva oportunidad y nos permite volver la mirada hacia adentro para decir, como lo dice el verso de hoy: «Señor, me disciplinaste porque lo necesitaba».

Querido amigo, así como un padre disciplina a su hijo cuando ve que se está perdiendo, Dios mismo lo hace con nosotros para llamar nuestra atención y devolvernos a la vida.

Vamos a orar. 

Señor mío y Dios mío, perdóname. No he tomado las mejores decisiones y sigo haciéndole daño a las personas que más amo y a mí mismo. Hoy me rindo a ti y te ruego me perdones y me des la libertad que tanto necesito. Tuyo soy, Señor, gracias por tu perdón. En el nombre de Jesús, amén.

Tu Tiempo con el Número Uno. 5ª temporada, 22 de febrero. Que terquedad. 
Tu Tiempo con el Número Uno. 5ª temporada, 24 de febrero. Crecimiento espiritual. 

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