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Efesios 4:29 NTV: «No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan».
Yo sé que a veces, y de pronto en muchas ocasiones, las cosas que decimos no son del todo buenas y útiles, y que nuestras palabras, la mayoría del tiempo, no resultan de estímulo, ni mucho menos de aliento para quienes las escuchan.
Así mismo, podemos ver que es recurrente para muchas personas, a la hora de resolver sus problemas, usar un lenguaje grosero y ofensivo, que lo único que provoca es más división, distanciamiento y caos.
Por eso, el verso de hoy no puede ser más directo y conmovedor, pues es una instrucción directa de Dios para nosotros que nos indica lo que debemos hacer y la manera como debemos cuidar el corazón, la mente y las palabras todos los días de nuestra vida.
Por eso, como dice Efesios 4:29 NTV: «No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan».
Vamos a orar.
Ayúdame, Señor, y enséñame a mantener un límite en mi manera de hablar. Yo te pido que saques de mí toda palabra grosera y ofensiva, y que todo lo que diga sea bueno y útil. Yo solo quiero que cada palabra que salga de mi boca sea un estímulo para mis hijos y para todos aquellos que me puedan escuchar. Yo te lo ruego. En el nombre de Jesús, amén.
Tu Tiempo con el Número Uno. 5ª temporada, 2 de abril. Groseros.
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Efesios 4:29 NTV: «No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan».
Yo sé que a veces, y de pronto en muchas ocasiones, las cosas que decimos no son del todo buenas y útiles, y que nuestras palabras, la mayoría del tiempo, no resultan de estímulo, ni mucho menos de aliento para quienes las escuchan.
Así mismo, podemos ver que es recurrente para muchas personas, a la hora de resolver sus problemas, usar un lenguaje grosero y ofensivo, que lo único que provoca es más división, distanciamiento y caos.
Por eso, el verso de hoy no puede ser más directo y conmovedor, pues es una instrucción directa de Dios para nosotros que nos indica lo que debemos hacer y la manera como debemos cuidar el corazón, la mente y las palabras todos los días de nuestra vida.
Por eso, como dice Efesios 4:29 NTV: «No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan».
Vamos a orar.
Ayúdame, Señor, y enséñame a mantener un límite en mi manera de hablar. Yo te pido que saques de mí toda palabra grosera y ofensiva, y que todo lo que diga sea bueno y útil. Yo solo quiero que cada palabra que salga de mi boca sea un estímulo para mis hijos y para todos aquellos que me puedan escuchar. Yo te lo ruego. En el nombre de Jesús, amén.
MIguel Montes